Kim Jung-soo pasó de cuidar su hogar a liderar el imperio de Samyang Foods. ¿Su secreto? Crear unos fideos tan picosos que se volvieron un reto global.
Si alguna vez lloraste comiendo un Buldak, es «culpa» de ella. Te contamos cómo una idea arriesgada conquistó desde el paladar de Cardi B hasta el mercado de Estados Unidos.
De ama de casa a «Big Boss» Esta es la historia de Kim Jung-soo, la mente maestra detrás del fenómeno. Antes de unirse a la compañía en 1998, Kim se dedicaba a su hogar, pero su visión la llevó a escalar hasta convertirse en la Directora Ejecutiva de Samyang Foods. Ella no solo salvó a la empresa, sino que creó una categoría de culto.
El momento «Eureka» Todo cambió en 2011. Kim estaba en un restaurante y notó algo curioso: la gente sudaba, sufría y se ponía roja comiendo platos extremadamente picantes, pero no paraban de comer. Ahí entendió que el dolor y el placer culinario podían ser un negocio millonario.
Ensayo y error (y mucho pollo) Crear el Buldak (que significa «pollo de fuego») no fue fácil. Su equipo cocinó más de mil pollos y usó dos toneladas de salsa en pruebas de laboratorio para dar con el sabor exacto. Aunque muchos le advirtieron que era «demasiado picante» para el consumo masivo, ella confió en su instinto y lo lanzó al mercado.
Dominio Mundial El resultado fue explosivo. Hoy, el Buldak no es solo una sopa, es un desafío de internet.
Fans VIP: Estrellas como Cardi B han confesado su obsesión por estos fideos.
Polémica: Son tan potentes que en Dinamarca tuvieron que retirar algunas versiones del mercado por considerarlas «peligrosas» para la salud.
Éxito: Estados Unidos se ha convertido en su mayor cliente, demostrando que Kim tenía razón: al mundo le encanta enchilarse.



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